Es muy difícil encontrar a tan solo dos horas de Madrid un lugar que reúna unas condiciones tan especiales para todo tipo de personas que sienten la montaña y el medio natural como parte de sus vidas.

Desde los más apasionados por los deportes de montaña, hasta aquellos que encuentran satisfacción en un sencillo paseo entre castaños, robles y cerezos milenarios, pueden encontrar en este lugar un sitio único por el que sentirse atraído y fascinado.

Eventos deportivos y de aventura, paseos o marchas nocturnas a pie o en bicicleta, rutas a caballo, ascensiones a algunos de los puntos más altos del Sistema Central donde las nieves suelen ser perpetuas, jornadas micológicas, observación de estrellas, aves, flora y fauna….son solo algunas de las actividades que se pueden realizar en la zona.

Además, al encontrarnos muy próximos a los límites provinciales de Salamanca y Cáceres, podemos descubrir una zona muy rica en cultura, paisajes, gastronomía, arquitectura y costumbres, todo un lujo si además quieres pasar unos días en compañía de familiares o amigos.

Practicar cualquier deporte en un entorno como este es, sin duda, muy especial, pues todo lo que te rodea a cada momento provoca unas sensaciones únicas que convierten esa actividad en algo más….

Os invitamos a que vengáis a conocernos practicando alguna de las actividades físicas, deportivas o de aventura que os proponemos. Estamos seguros que cuando descubráis un lugar tan fascinante como este, encontrareis la verdadera esencia de los deportes que se practican en la montaña.

La Zarza es una pequeña aldea situada al suroeste de la provincia de Ávila, perteneciente a la Comarca del Alto Tormes. Enclavada a casi 1400m de altitud en la parte más occidental del Parque Regional de la Sierra de Gredos se encuentra en las poblaciones más elevadas de España.

Es difícil datar con exactitud sus orígenes, pero se han encontrado escritos de finales del S. XV donde se hace mención de su existencia, aunque muy probablemente sea muy anterior, ya que se encuentra dentro de una zona de múltiples asentamientos Vetones, pobladores prerromanos de cultura celta que ocuparon toda la comarca allá por el siglo V a de C.

Este emplazamiento Serrano siempre marcó en sus habitantes, como no podía ser de otro modo, su personalidad, sus costumbres y su manera de ganarse la vida. De ahí que el pastoreo siempre haya sido la base de su actividad económica, principalmente el pastoreo de ovejas y cabras. También, aunque en menor medida, la agricultura con el cultivo de la patata y, como no de la famosa judía de la comarca “Judía del Barco”.